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Cómo cuidar las joyas de acero inoxidable

El acero inoxidable es la parte resistente de la pieza. En las piezas de tono dorado, el color es una capa de apenas unas micras sobre la superficie del acero, y casi todas las normas de cuidado existen para proteger esa capa.

A continuación: de qué está hecha una pieza, dónde se desgasta primero, cómo limpiar cada acabado, qué no usar nunca y cómo interpretar las señales cuando algo cambia.

Capa de tono dorado: unas micras Acero inoxidable Un cabello humano: 50–70 micras
A escala aproximada. Cualquier cosa abrasiva, un cepillo o un remojo largo desgastan una capa tan fina; un paño suave y un lavado breve, no.

De qué está hecha una pieza

El acero

El acero inoxidable contiene cromo, que forma en la superficie una película invisible que se regenera cuando se raya. Gracias a esa película, el acero resiste el óxido en el uso diario.

El uso diario no hará que se oxide. Lo que sí puede dejar marcas es la sal o el cloro que se secan sobre la superficie, del mar, de la piscina o de un sudor intenso, así que merece la pena aclararla y secarla enseguida. Las piezas indicadas como 316 contienen un 2–3 % de molibdeno, lo que las hace más resistentes a la sal y al cloro que el 304, más habitual.

La capa de tono dorado

Las piezas chapadas en oro se recubren en un baño líquido; las de PVD, en una cámara de vacío. Un recubrimiento PVD suele aguantar mejor el uso diario, pero ambos son capas superficiales de apenas unas micras.

La capa se desgasta donde roza. Cuando se gasta del todo, el acero de debajo asoma como una mancha de color plateado.

Piedras y detalles

Las circonitas son duras y resistentes a los arañazos; el riesgo está en el engaste, no en la piedra. Las garras se doblan con un golpe, y las piedras pegadas pueden soltarse con el agua o el calor.

Las cuentas efecto perla llevan un recubrimiento que el perfume y los disolventes pueden levantar. El esmalte puede saltar con un golpe, y la luz solar intensa puede desteñir algunos colores.

Dónde se desgasta primero el color

  1. AnillosLa cara interior y la parte de abajo del aro, que rozan con todo lo que tocan tus manos.
  2. PulserasLos eslabones y el cierre, que rozan con la mesa, las mangas y el reloj.
  3. CollaresEl cierre y el punto donde el colgante se desliza por la cadena.
  4. PendientesLos postes y los cierres. Los pendientes son lo que menos roza y lo que más tiempo conserva el color.

La piel también influye: hay personas que notan cambios antes que otras, incluso con los mismos cuidados.

Cómo llevar tus joyas

Póntelas lo último

El perfume, la laca, la crema corporal, el protector solar, el maquillaje y el gel hidroalcohólico dejan una película que apaga el color y se mete en bisagras y cierres. Ponte las joyas cuando se hayan secado y quítatelas lo primero al final del día.

Quítatelas antes de

Piscina, jacuzzi, mar
El cloro y la sal atacan el color y manchan el acero.
Sauna y baño de vapor
Calor y humedad a la vez, y las piedras pegadas pueden soltarse.
Ducha y baño
El champú y el jabón dejan una película.
Gimnasio y deporte
El sudor, los golpes y el agarre desgastan anillos y pulseras.
Limpieza y jardinería
Detergentes, lejía y arenilla.
Cocinar con limón o vinagre
Los ácidos corroen la capa de color.
Dormir
Las cadenas se doblan y se enredan, y los postes de los pendientes se tuercen.

Cómo limpiar tus joyas, según el acabado

La mayoría de los días basta con pasar un paño suave y seco por la pieza durante treinta segundos después de llevarla. Lávala solo cuando se vea apagada.

Chapado en oro y PVD

  1. Agua tibia, no caliente.
  2. Una gota de lavavajillas suave.
  3. Deja la pieza en remojo uno o dos minutos, no más.
  4. Límpiala con las yemas de los dedos o con un paño de microfibra. Nada de cepillos.
  5. Aclárala brevemente con agua limpia.
  6. Sécala a toques suaves y deja que se seque del todo al aire antes de guardarla.

El remojo, el cepillado y el frotado desgastan una capa de apenas unas micras. Si una película no sale tras dos lavados suaves, para: más presión no servirá de nada.

Acero inoxidable sin recubrimiento

  1. Agua templada con unas gotas de lavavajillas suave.
  2. Las piezas pulidas necesitan unos minutos; las cepilladas o mate pueden estar en remojo hasta media hora.
  3. Usa un cepillo de dientes suave en eslabones, cierres y grabados.
  4. Aclárala bajo el grifo con agua limpia.
  5. Sécala con un paño suave, entrando bien en eslabones y bisagras.

Sin una capa de color que proteger, el acero sin recubrimiento aguanta un remojo más largo y un cepillo suave. Aun así, un paño áspero rayará una superficie pulida.

Piedras, cuentas efecto perla y esmalte

Piedras engastadas con garras
Limpia alrededor del engaste con un cepillo pequeño y suave, y comprueba después que no se haya levantado ninguna garra.
Piedras pegadas
No las dejes nunca en remojo. El agua, el jabón y el calor debilitan el pegamento; límpialas con un paño apenas húmedo.
Cuentas efecto perla
Solo un paño suave y seco. Mantén el perfume, el alcohol y el lavavajillas lejos del recubrimiento.
Esmalte
Límpialo con un paño suave y protégelo de los golpes y de cualquier cosa abrasiva.

No uses nunca

No usesPor qué
Pasta de dientes o bicarbonatoAmbos limpian por abrasión. Sobre metal macizo eso pule; sobre una capa de unas pocas micras, se lleva el color.
Paños para pulir plata u oroLlevan abrasivos finos pensados para metal macizo, no para un recubrimiento.
Baños limpiaplata o el truco del papel de aluminio con salAmbos sirven para quitar el ennegrecimiento de la plata. Una capa de tono dorado no tiene ese ennegrecimiento que quitar, y sus productos químicos pueden atacarla.
Vinagre o zumo de limónLos ácidos corroen la capa de color.
Lejía, cloro o limpiadores con amoniacoAtacan los recubrimientos y pueden dejar manchas en el acero.
Limpiadores ultrasónicosLas diminutas burbujas que se forman y estallan golpean la superficie con fuerza suficiente para levantar un recubrimiento por los bordes, y pueden aflojar las piedras.
Agua caliente o vaporEl calor ablanda el pegamento que sujeta las piedras engastadas.

Si algo cambia

Mira antes de limpiar. Una pieza puede cambiar de varias formas distintas, y la limpieza solo soluciona algunas.

Lo que vesLo que ha pasadoQué ayuda
La pieza se ve apagada o empañada por completoUna película de grasa de la piel, crema, jabón o perfume sobre la superficie.La limpieza ayuda. Lávala como se indica arriba para su acabado. Normalmente basta con un lavado.
Manchas plateadas en los bordes, los cierres o el interior de un anilloLa capa de tono dorado se ha gastado donde roza; lo que ves es el acero de debajo.La limpieza no ayuda. Limpiar no devuelve el color, y frotar agranda la mancha.
Pequeñas manchas marrones, a menudo después del mar o la piscinaSal o cloro que se ha secado sobre el acero.Suele ayudar si lo pillas a tiempo. Aclárala con agua limpia, lávala con suavidad y sécala por completo.
Las piedras se ven turbiasRestos de crema y jabón acumulados detrás de la piedra.La limpieza ayuda. Cepilla con suavidad alrededor del engaste, aclara y seca. No dejes en remojo las piedras pegadas.
Una piedra se mueve o faltaUn golpe dobló una garra, o el pegamento cedió.La limpieza no ayuda. Deja de llevar la pieza para no perder la piedra.
Una cadena tiene un nudoSe guardó suelta o se llevó puesta para dormir.Puedes arreglarlo. Extiéndela en plano y deshaz el nudo poco a poco con dos alfileres. No tires nunca de los extremos.

Cómo guardar tus joyas

En casa

  • Guarda cada pieza por separado en una bolsita, un compartimento de la caja o una bolsa pequeña con cierre zip, para que no se rocen ni se rayen entre sí.
  • En un lugar seco, no en el baño.
  • Abrocha las cadenas antes de guardarlas y déjalas extendidas o colgadas.
  • Lejos del sol directo y del calor, que pueden desteñir el esmalte de color y los recubrimientos efecto perla.

En tu tienda

  • Guarda cada modelo en una bolsa aparte y separa los acabados. Las piezas doradas, en oro rosa, negras y en tono plateado se marcan unas a otras si rozan entre sí.
  • Pon un sobrecito de gel de sílice en cada caja de stock y mantén la mercancía lejos de los testers de perfume y de los productos de limpieza.
  • Pasa un paño a las piezas que se prueban los clientes; la crema de manos y el gel hidroalcohólico se acumulan en los anillos.
  • Revisa cierres, postes y engastes antes de que salga cada pieza, y no apiles cajas pesadas sobre el stock embolsado.

Una tarjeta de cuidados para tus clientes

Si vendes nuestras piezas, copia este texto en tus fichas de producto o imprímelo para incluirlo en tus pedidos. No lleva ningún nombre de marca, así que puedes usarlo como tuyo.

Cada ficha de producto indica su acabado y sus piedras, para que elijas la tarjeta adecuada.

Cómo cuidar tus joyas de tono dorado

  • Póntelas cuando el perfume, la crema y la laca se hayan secado.
  • Quítatelas para nadar, ducharte, hacer ejercicio, limpiar o dormir.
  • Pásales un paño suave y seco después de llevarlas.
  • Para lavarlas: agua tibia y una gota de jabón suave durante uno o dos minutos; luego sécalas sin frotar.
  • Guárdalas por separado en una bolsita o caja, en un lugar seco.
  • No uses nunca paños de pulir, pasta de dientes, bicarbonato ni baños limpiajoyas.

Si una pieza llega defectuosa

Pagamos la devolución y te reembolsamos el importe íntegro, o te enviamos un reemplazo gratis.

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Compara los acabados en mano

Pide una pieza de cada acabado que estés valorando (chapado en oro, PVD y acero sin recubrimiento) y comprueba cómo se ve y cómo aguanta cada uno antes de comprar más.

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